Santa Cruz

Glaciar Perito Moreno

La Blanca e implacable masa tiene una superficie de 257 Kilómetros cuadrados. A lo largo de sus 4 Kilómetros de frente se desplaza 2 metros por día en el centro y 40 centímetros por los laterales, sus desprendimientos alimentan al Río Santa Cruz que vierte sus aguas en el Océano Atlántico.

Es parte del "Campo de los Hielos Patagónicos" y uno de los lugares turísticos más visitados del mundo, con sus mochilas cargadas en los hombros, llegan viajeros de Estados Unidos, Francia, España, Italia, Oriente y Japón a admirar a la gran mole declarada en 1988 por la UNESCO "Patrimonio Natural de la Humanidad".

Pero más allá de los títulos impuestos, es innegable el hechizo indescriptible que ejerce sobre todos los que tienen el privilegio de visitar este rincón del hemisferio sur.

De sus paredes que llegan a los 70 metros de alto, suelen desprenderse grandes trozos de hielo provocando desmoronamientos en forma permanente.

Pero el gran espectáculo es cuando se produce el rompimiento del "canal de los témpanos", único desagote hacia el cuerpo central del Lago Argentino.

Ya es conocido el peregrinaje de fotógrafos de todo el mundo, que esperan ese mágico momento para registrarlo desde el objetivo de sus cámaras. Y aunque la ultima ruptura fue en febrero de 1988 y es imposible predecir cuando será la próxima, ellos esperan desde las pasarelas ubicadas casi al borde de las gigantescas paredes.

Una opción es una estadía prolongada, es realizar la navegación sobre el lago donde las lanchas se aproximan hasta una distancia prudencial para sacar las fotos más increíbles. Pero el paseo por antonomasia es animarse a caminar sobre el mismo glaciar. La lancha parte del embarcadero Bajo de la Sombra hacia el brazo Rico del Lago Argentino desde la Península de Magallanes hasta la orilla opuesta, allí esperan los mejores guías de montaña, especialistas en trekking sobre hielo.

Luego de una caminata de 20 minutos entre bosques de antiguas lenguas se llega al borde mismo del glaciar donde el hielo descansa sobre la montaña andina. A orillas del Lago y con el Glaciar de telón de fondo, Flavio, guía de montaña, da una breve charla sobre la geología y la fauna del lugar. Con el suelo de pizarra describe las particularidades de la zona.

Estos Glaciares bajan hasta el nivel del mar, en otras partes del mundo hay que subir 1500 metros para poder verlos. El Perito Moreno es el único estable, por que lo normal es que estén en retroceso".

Al terminar la charla todo esta listo para empezar la travesía. Luciano, que hace 10 temporadas acompaña a los turistas en las excursiones, explica las precauciones a tener en cuenta: "no separarse del grupo, caminar de frente, colocarse para no cortarse con el hielo, etc."

Pero la ansiedad puede mas y los primeros expedicionistas están ya subidos a la mole blanca. Sobre granpones metálicos que se adhieren a la escurridiza superficie la caminata dura aproximadamente una hora y media. Entre sumideros azules, y cascadas internas que se pierden en las profundas grietas, la experiencia es intransferible. Se llega a unos 270 metros al nivel del mar para luego iniciar el descenso. de regreso una mesa dispuesta sobre el glaciar espera para deleitarse con sabrosos bombones y un vaso de whisky con trozos de hielo, por supuesto de Perito Moreno. El brindis con los guías es sólo la excusa para congelar en el recuerdo un momento, que será indeleble en la memoria.