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Presidio
del Fin del Mundo
La
prisión fue clave en el desarrollo de la ciudad;
sin embargo, su historia es poco conocida aunque por
ella pasaron famosos personajes de la historia
argentina.
En
1882, una año después del Tratado de Chile, se
lleva a cabo la expedición Austral Argentina y
comienza la idea de crear una colonia penal en la
provincia de Tierra del Fuego. Al igual que
Inglaterra con Australia y Francia con Argelia.
El
presidente Roca, en 1883, presenta en el Senado de
la Nación un proyecto "de colonia penal al sur
de la República". Sus objetivos eran resolver
el problema penitenciario, crear un primer elemento
de población y asegurar la soberanía.
En
1884, parte la flota expedicionaria vía al Atlántico
Sur, comandada por el alférez Augusto Laserre al
mando de la corbeta Paraná. El 12 de octubre de ese
año se funda la ciudad de Ushuaia por Ley N° 1532,
siendo su primer gobernador el doctor Félix M. Paz,
que trajo a la ciudad a un empleado condenado por
asesinato llamado Serapio Aguirre. A partir de
entonces fue conocido como “el gaucho Aguirre”.
Si
bien la ley para crear la colonia penitenciaria no
se sancionó, sí se construyó el Presidio Militar.
El trabajo fue realizado por los primeros diez
presos, elegidos según sus aptitudes, con la idea
de que cumplieran sus condenas. Además, se instaló
el faro y la sub-prefectura de San Juan de
Salvamento, en la Isla de los Estados.
El
25 de mayo se realiza la ceremonia de la colocación
de “el faro del fin del mundo” (así lo llamaba
Julio Verne), el cual brilló hasta 1902 cuando fue
reemplazado por el faro instalado en la Isla
Observatorio (ex Isla Cook), al norte de la Isla de
los Estados, en el grupo de islas conocido como las
“Islas de Año Nuevo”.

Recién
el 26 de diciembre de 1895 se promulga la Ley N°
3335 que disponía el cumplimiento de las penas
correccionales o de prisión impuesta a reincidentes
por segunda vez. Los primeros 14 reclusos que fueron
enviados a la penitenciaría el 5 de enero de 1896,
fueron voluntarios y legaron en el transporte 1° de
Mayo. Inmediatamente se enviaron 11 hombres más y 9
mujeres voluntarias, todos reincidentes. Es así que
comenzó a funcionar la Cárcel de Reincidentes. En
1911, se firmó un decreto que fusionó a ésta con
el Presidio Militar.
Nómina
de los primeros 14 presos:
Enrique
Barozo, José Boretti, Juan Brun, Delfino Cremondi,
Arturo Debeonardi, Hipólito Estévez, Manuel González,
Francisco Gómez, Adolfo Lara, Gerardo Magil,
Carmelo Marelli, Vicente Marino, Juan Olivieri y
Juan Pomes.
Este
viaje también fue integrado por la Comisión del
Museo de La Plata, encargada de estudiar la topografía,
fauna y flora de la Patagonia y Tierra del Fuego.
Fue despedida por su director Francisco P. Moreno y
la formaban los ingenieros G. Lang, T. Areger, J.
Waag, J. Rastrud, L. V. Platen, J. Moreteau y E. E.
Frey.
El
primer nombre que tuvo la penitenciaría fue “Cárcel
de Reincidentes”, luego en 1901 “Cárcel de
Tierra del Fuego - Ushuaia”. En 1918 pasó a
llamarse “Presidio y Cárcel para Reincidentes”,
en 1934 “Cárcel de Ushuaia”, y finalmente en
1940, “Cárcel de Tierra del Fuego”.
El
15 de septiembre de 1902 se coloca la piedra
fundamental del Presidio Nacional, a la entrada de
lo que sería el pabellón N° 1 (actualmente Museo
Pabellón Histórico). El sitio elegido para la
construcción fue el mismo donde estaban las
instalaciones provisorias: al este de la pequeña
ciudad de Ushuaia, que por entonces estaba
conformada por 40 casas.
La
construcción, realizada por los penados, finalizó
en 1920. Así la cárcel contó con 5 pabellones de
79 celdas cada uno. Si bien tenía un total de 380
celdas unipersonales, llegó a albergar a 600
penados.
Los
talleres del presidiario fueron colocados en
construcciones separadas. En 1943 se inauguró un
moderno hospital que luego pasó a ser el de la Base
Naval y por mucho tiempo el único hospital de la
zona. El hall central fue utilizado como sala de
conferencias, cine y auditorio. Para el año 1919 la
ciudad contaba con un total de 1050 habitantes de
los cuales 550 eran presos.
El
régimen aplicado se basó en el trabajo retribuido,
enseñanza escolar de nivel primario y una severa
disciplina. El penal tuvo 30 sectores de trabajo y
los talleres instalados atendieron las necesidades
de la cárcel y prestaron servicios a toda la
ciudad. Para el año 1907 la cárcel tenía una gran
cantidad de talleres: imprenta, zapatería, sastrería,
carpintería, aserradero, fábrica de fideos,
lavadero y cuartel de bomberos, entre otros.
Fuera
de la cárcel los penados trabajaron en la
construcción de calle, edificios y la explotación
de bosques. Así se habilitó el tren más austral
del mundo en 1910, que llegó a tener una extensión
de 25 kilómetros. La cárcel contó con varias
embarcaciones siendo la más conocida la
“Godoy”.
Ushuaia
en 1895
Según
el Segundo Censo Nacional realizado el 10 de mayo de
1895 Ushuaia tenía 39 casas, la misma cantidad de
familias, con un total de 131 habitantes no indígenas.
21 hombres mayores de 14 años y 13 menores. A pesar
de la gran inmigración que llegó a Argentina entre
1880 y 1894, Tierra del Fuego sólo recibió 26
inmigrantes sobre un total de 137.893 internados,
colocados oficialmente por la Dirección de
Inmigración.
La
mayoría abrumadora de los delitos era el lunfardo o
lunfas, que significa amigo de lo ajeno. En esa época
en la Cátedra de Criminología se lo definía al
lunfardo como "un tipo profesional que
comprende todas las especialidades del robo vulgar y
ordinario. Entran aquí el punguista, el cuentero, o
el estafador ordinario especializado en el cuento
del tío, el escruchante, el ladrón de arrebato, el
ratero del distraído, el ladrón de madrugada, los
tipos más genuinos del ratero profesional del
hurto: el campana (cómplice o auxiliar), y por último
el burrero, es decir, el ladrón furtivo cuya
particularidad consiste en saquear los cajones del
mostrador en el pequeño comercio”.
Cambios
a partir del año 1900
El
perfil del reincidente ingresado en 1900 medido en
porcentajes era el siguiente: argentinos 38,96; de
26 a 30 años 28,57; saben leer y escribir 71,42;
profesión jornalero 20,77; autor de delito contra
la propiedad 77,92 y específicamente hurto 42, 85;
condenados a un año de prisión 57,13. Esta estadística
fue hecha en función de los 77 presos
correccionales incorporados en el año 1900.
Entre
los presos más famosos que cumplieron condenas en
el presidio se encuentran: los hermanos Bonelli,
asesinos de clientes ricos; Sacomano, asesinó a una
mujer; Herns, también conocido como “el
descuartizador” o “serruchito”, el estafador
Juan Dufour, el penado N° 90 Santos Godino, alias
“el petiso orejudo”, asesino, y el asesino
Manuel Campos, quien tuvo como presidiario una
conducta ejemplar.
Como
consecuencia del intento de revolución radical en
las provincias de Corrientes y Santa Fe en el año
1933 fueron trasladados a Ushuaia en el vapor
Chacho, el 13 de diciembre de 1934 como presos políticos,
Ricardo Rojas, Cantilo, Honorio Pueyrredón, Güemes,
Alvarez Toledo, Martín Irigoyen y Juan Guillot,
entre otros. Este grupo fue conocido como los
“faraones” debido a que tenían comidas
especiales y eran atendidos como reyes. Se alojaron
en la casas del Juez de Paz y en la del Jefe de la
Policía, otros en el albergue El Tropezón, y los
restantes en las casas de la familia Bebán y
Blanco. La única obligación que tenía este grupo
era la de firmar todos los días el registro
policial. También estuvo alojado en el presidio
anarquista Simón Radowitzky como el penado N° 155,
quien había asesinado al comisario Ramón L. Falcón.
Otro
de los presos destacados fue Mateo Banks alias “el
místico”, conocido como el primer multihomocida.
De familia de origen irlandés había nacido en la
provincia de Buenos Aires el 18 de diciembre de
1872. Por último, se ha dicho que estuvo detenido
Carlos Gardel, pero no se encuentran registros
oficiales.
Cierre
del Presidio
El
viernes 21 de enero de 1947 el presidente Juan D.
Perón firma un acuerdo de clausura del penal. A
partir de este momento todas las instalaciones pasan
a ser controladas por el Ministerio de Marina y en
ellas se instaló la base en 1950. Gracias al
trabajo realizado por la Armada la ciudad comenzó a
desarrollarse, fundamentalmente, con la llegada de
los buques que transportaban mercaderías,
correspondencia y diarios. Se debe tener en cuenta
que Ushuaia creció y se desarrolló gracias a dos
factores fundamentales: la penitenciaría y a la
Armada.
Pero
el verdadero progreso de la ciudad de Ushuaia
comienza entre los años 1957 y 1958 cuando era
gobernador el doctor Campos. En esta época aparecen
tres hosterías con nombres indígenas (Alakush,
Kaiken y Petrel), que se convirtieron en importantes
atracciones turísticas. Otro hito que contribuyó
en el desarrollo de la ciudad de Ushuaia en este
periodo, fue la aprobación de la Ley de
Hidrocarburos, cuando Frondizi era presidente. Otros
ejemplos que demuestran el avance de esta región
fueron, la explotación científica de los bosques,
el gasoducto, la zona franca, el Puerto Río Grande,
el Colegio Nacional, el Hotel Albatros, el Nuevo
Hospital y dispensarios, entre otros.
Dr.
Marco Aurelio Real
Fuente:
Museo del Fin del Mundo
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